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martes, 23 de febrero de 2016

Osuna, ciudad barroca, ciudad de cine.

Son muchas las historias que Andalucía esconde, tantas que puede ser que no exista alguien que las conozca todas. Nuestros pueblos y ciudades, a parte de su patrimonio, tienen este legado que guardan como oro en paño.

Osuna es una de esas ciudades que en cada rincón de sus calles nos encontramos con una historia. Vamos a ir develando algunas de ellas, no todas, imposible, pero si vamos a intentar conocer algo más de ella.

La Colegiata y sus tres Iglesias.

Alta Mayor Colegiata de Osuna. Visite Andalucía.
La Colegiata, quizás el icono más representativo de la ciudad por estar situada en la parte más alta de esta. Alberga pinturas, retablos y tallas de artistas de la envergadura de Juan de Mesa, los discípulos de Zurbarán, Rivera, Juan de Mesa o Juan Bautista de Amiens.

martes, 12 de enero de 2016

Cádiz, la historia del carnaval de la risa.

En épocas pre-carnavaleras en las que estamos ya (un poquito pronto este año), a todos se nos vuelve en la mirada una sonrisa, o recordamos el significado de alguna letra que cantaba la comparsa que nos gusta el año pasado, o ya estamos pensando en el disfraz que este año queremos ponernos... esas son las cosas del carnaval, la fiesta que une y y hace que sonriamos todos, en la que no hay pena ni bordería, la que da alegría en tono de 3 por 4.
A todos nos gusta el carnaval y en Cádiz más. Por ello en estos días vamos a ir conociendo un poquito del carnaval de Cádiz, madre y maestra en Andalucía.

Breve paso histórico del carnaval.

El origen del Carnaval se puede remontar a las bacanales: fiestas en honor del dios Baco, las saturnales: en honor del dios Saturno y las lupercales: en honor del dios Pan, celebraciones en la antigua Grecia y en la Roma clásica.
Julio Caro Baroja, uno de los más clásicos estudiosos del Carnaval, lo define como "un hijo del cristianismo". Todos sabemos que el Carnaval se celebra previamente a la Cuaresma, es el fin de semana anterior al Miércoles de Ceniza.

lunes, 19 de octubre de 2015

Úbeda, la ciudad de las leyendas.

De todos es sabido la belleza que hay en la ciudad de Úbeda, su zona monumental, de gran valor artístico y cultural (así es reconocido por la UNESCO), esconde los secretos más íntimos, secretos que se ha convertido en leyendas, y dichas leyendas han ido conformando la historia de nuestro propia país. Aquí os dejamos ciertas explicaciones y curiosidades sobre esta bella Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
 

Irse por los cerros de Úbeda.

 
Esta leyenda se ha convertido en una expresión muy utilizada dentro y fuera de España. Cuando alguien se va por los cerros de Úbeda significa que, o bien empieza a divagar (cambia de tema sin venir a cuento) o bien, intenta evitar responder una pregunta hablando sobre otra cosa no relacionada.
 
Parece que el origen de esta expresión viene de un hecho histórico. Resulta que en el año 1233 hubo un importante enfrentamiento en Úbeda entre cristianos y almohades. Justo antes de que comenzara el combate, uno de los altos mandos del rey Fernando III, el Santo, Álvar Fáñez, conocido como “el Mozo”

martes, 29 de septiembre de 2015

Esa Andalucía que enamoró a los románticos...

Los bandoleros, contrabandistas y flamencos son protagonistas principales de la atmósfera legendaria que envuelve a la Andalucía romántica. Personajes como José María El Tempranillo o lugares como la Cueva del Gato forman parte de esta mitología.
 
El romanticismo eligió Andalucía y la reinventó. Su paisaje montañoso y multicolor, sus recónditas y arriesgadas sendas, sus misteriosas ruinas, el trazado árabe de sus pueblos y ciudades, y, sobre todo, su ambiente vivo y popular atrajeron la sed de aventura y la moda viajera de unos europeos que huían del racionalismo y la modernidad.
 
Ingleses, franceses y alemanes navegaron y cabalgaron a lo ancho y largo de Andalucía, en busca de contrastes y exotismo. No todos los viajeros eran iguales, sin embargo. Muchos preferían aquellas rutas que, además de mostrar atmósferas pintorescas y monumentos relevantes, eran seguras y contaban con transportes regulares.
 
Los libros de viajeros y las guías, que por aquella época empiezan a publicarse en Europa, orientaban sus itinerarios. Otros, por el contrario, optaban por sendas menos convencionales, en las que, a cambio de sufrir mayores incomodidades y peligros, tenían acceso a un mundo singular e inexplorado.
 
Tampoco toda Andalucía despertaba igual expectación. La sensibilidad romántica pone de moda unos monumentos y paisajes, y se desinteresa por otros.
 
Las ruinas y la arquitectura árabe y medieval son los reclamos de estos hombres que añoraban la recuperación del pasado a través de lo imaginario ; de igual modo, el paisaje agreste y duro, el precipicio, la montaña y, en definitiva, la atracción del abismo y la libertad de lo bravío, del campo sin rotura ni delimitar, son sus medios predilectos.
 

De Sevilla a Granada. Ruta de Washington Irving.

 
Esta ruta recorre los pasos que en 1829 siguió el escritor romántico y diplomático norteamericano Washington Irving, fascinado por la riqueza y el exotismo de la civilización hispano-musulmana. Una arteria de comunicaciones establecida muchos siglos antes, que, en la Baja Edad Media, sirvió de vía comercial entre el sur peninsular cristiano y el reino nazarí de Granada. Ruta que, como otras, tuvo un marcado carácter fronterizo. De tregua en tregua, salían para Granada desde las campiñas sevillanas productos agrícolas y ganado, que se trocaban por especias, colorantes, paños y sedas. En sus etapas, el itinerario atraviesa tierras cargadas de una extraordinaria riqueza paisajística y monumental, parajes, pueblos y ciudades repletas de evocaciones históricas, legendarias y literarias. El trayecto une las capitales de las dos Andalucías tradicionales, la Baja y la Alta; dos llanuras, la Campiña y la Vega, separadas por un sugerente viaje accidentado. El camino oscila entre Sevilla y Granada, las dos estaciones obligadas del tour romántico que desde los albores del siglo xix proyectó la imagen de Andalucía en Europa, atrayendo una multitud de artistas, escritores, curiosos y todo tipo de viajeros.
 
La ruta de Washington Irving se ciñe básicamente al trayecto, de unos 250 km., de la autovía A-92 entre Sevilla y Granada por Antequera. Realiza, además, algunas incursiones a los lados de este eje central: al principio, por el norte, se acerca a Carmona, Marchena y Écija; más adelante se desvía en dirección a Montefrío e Íllora, también al norte; por último, visita Alhama de Granada, unos kilómetros al sur de la A-92.
 
 

miércoles, 26 de agosto de 2015

Almuñécar, más que un pueblo de costa.

Almuñécar, un municipio que se convierte en más que un pueblo de costa. Situada entre la montaña y el mar Mediterráneo, sus temperaturas y las corrientes marinas hacen que Almuñécar tenga un clima y vegetación tropical, que lo constituyen como un lugar sin igual, exclusivo y único en toda Europa. Siendo por ello enclave principal de la que se conoce como la Costa Tropical de Granada.
Almuñécar no es sólo un importante destino turístico, sino también, sus valles le proporcionan ser el principal punto de producción y comercialización de frutas subtropicales como el mango, chirimoyo y aguacate, entre otros.
Por todo ello es un lugar que no te puedes perder visitar y, obviamente, nosotros te invitamos a recorrer.
 

Un poquito de historia...

Aunque sus orígenes se remontan a la Edad de Bronce, fueron los fenicios los que crearon el núcleo urbano al que dieron el primer nombre con el que fue conocida, en latín se tradujo como “Sex” o “Sexi”. Posteriormente en la época romana por resultar una plaza importante de ayuda a Julio César, se le cambió por Firmum Iulium Sexitanum.
Su nombre actual se debe a la época musulmana de Al-Andalus en la que se le llamó “ḥiṣn al-munakkar” que significa fortaleza rodeada de montañas.
Cabe destacar también que fue el lugar donde desembarcó de su huida y exilio Abderramán I en el 755, el cual posteriormente iniciaría la era del Califato de Córdoba.
 

Recorrido por el pueblo.

Almuñécar ofrece al visitante un sinfín de posibilidades y actividades, ya sea el hecho simple de pasear por sus calles y disfrutar tanto de su encanto como del ocio nocturno en sus numerosos bares y locales, como el de visitar sus monumentos y parques, gozar de sus preciosas playas, además de descubrir su impresionante naturaleza, sus cascadas, ríos y un largo etc.
 
De sus monumentos podemos destacar el Acueducto Romano del siglo I el cual se sigue utilizando actualmente para el regadío.
 
La Fábrica Romana de Salazones, cuyos restos todavía se conservan y que datan del siglo V a de C. Siendo la salazón de pescado la principal actividad en aquella época.
 
El Castillo de San Miguel, construido en el siglo XVI durante la época musulmana, se conserva en perfecto estado siendo una visita obligada por su impresionante belleza.
 
Entre sus parques y jardines destacamos entre otros el Jardín Museo Bonsai es uno de los más importantes de Andalucía por la variedad y número de plantas.
 
El Parque Botánico y Escultórico El Majuelo que cuenta con una importante colección de plantas y más de 120 especies de aves.
 
Para disfrutar de la naturaleza podemos hacerlo en el Parque de La Naturaleza Peña Escrita.
 
Almuñécar dispone de veintiséis playas, entre las que destacan la de La Herradura y San Cristóbal. Especial se hace el paraje de Maro-Cerro Gordo, con sus acantilados y su enorme riqueza submarina, constituyendo todo un tesoro marino para disfrutar del buceo y la pesca submarina.

lunes, 13 de julio de 2015

Baelo Claudia, un paraíso romano.

 
El Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia fue declarado Monumento Histórico Nacional. Esta ciudad-factoría romana sorprende por su estado de conservación. Fue importante en la época por sus conservas y salazones, origen de la salsa garum exportada al imperio.
 
En el siglo III d.C. hubo un terremoto dónde pervivió un pequeño núcleo de población hasta los inicios del siglo VII d.C. cuando se abandona definitivamente. Desde esa fecha, Baelo Claudia queda como un despoblado.
 
Cuando, en 1917, comenzaron a realizarse las primeras excavaciones en la zona de Bolonia, los investigadores encontraron los restos de una ciudad próspera, construida según los cánones clásicos de Roma, conforme a un proyecto urbanístico perfectamente planificado y racional.
 
Con el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, la provincia de Cádiz conserva una de las mejores muestras del urbanismo romano que se conocen. Algunos edificios son de la época de Augusto, si bien la mayor parte fue construida bajo el mandato de Claudio. Parece ser que el centro monumental, donde se sitúa el foro y todos los edificios necesarios para la organización administrativa, fue construido de una sola vez, siguiendo un eje perpendicular a la orilla del mar.
 

¿Porqué en Cádiz?


Baelo Claudia se localiza en una pequeña ensenada del litoral suratlántico de Cádiz, delimitada por los cabos Paloma y Camarinal. Esta pequeña bahía esta rodeada por las elevaciones de la loma de San Bartolomé al este, Sierra de la Higuera y Sierra de la Plata al oeste, que cierran el paso hacia el interior, al que únicamente se accede por el puerto de Bolonia. Esta situación es la causa decisiva del desarrollo de Baelo Claudia, ya sea por su cercanía a la costa norteafricana, con la cual se erige como centro de intercambio comercial con la península, como su proximidad al Estrecho y al flujo migratorio de atunes que se desplazan cada año hacia el Mediterráneo, origen de su poderosa industria conservera.
 
En época romana, Baelo Claudia era un emporio, es decir un lugar donde se concentraba el comercio marítimo. Además, algunas fuentes escritas nos indican que era el puerto de unión con la vecina Tingis, la actual Tánger, por lo que su relación con el norte de África era continua, siendo uno de los factores principales de su desarrollo urbano. Baelo Claudia nace a finales del siglo II A. C.. Su origen y posterior desarrollo están muy ligados al norte de África, siendo puerto de unión con la actual Tánger. Es posible que ejerciera también ciertas funciones como centro administrativo. Sin embargo fue la industria de salazón del pescado y de las salsas derivadas del mismo (garum), sus principales fuentes de riqueza. Estas circunstancias hacen que la ciudad alcanzara cierta pujanza, sobre todo bajo el emperador Claudio (41-54 D.C.) que le otorga el rango de municipio romano.
 

El fin del paraíso...

 
El declive económico de Baelo Claudia se inicia en la segunda mitad del siglo II, seguramente por el terremoto que debió asolar la ciudad por esas fechas. En el siglo III experimenta un ligero rebrote del comercio tras el cual la ciudad cae poco a poco en decadencia hasta su total abandono en el siglo VII. En ninguna otra parte de la Península Ibérica es posible extraer tras la visita, una visión tan completa del urbanismo romano como en Baelo Claudia. En esto radica su principal interés, enmarcado igualmente en un espectacular paisaje.

domingo, 5 de julio de 2015

La magia del Alcázar de Sevilla en las noches de verano.

Todos los veranos, desde el año 2000, tienen lugar las Noches en los Jardines del Real Alcázar de Sevilla, en este marco incomparable de la capital hispalense. Un ciclo de conciertos para disfrutarlos al aire libre.
 
Este evento se ha consolidado como una de las propuestas culturales más atractivas del verano de la capital hispalense, con recitales y conciertos de orquestas, tanto nacionales como internacionales.
 

El Alcázar, la noche y Sevilla...

Considerado como el más importante edificio civil de Sevilla, el Real Alcázar es un monumento complejo. Ha sido habitado sin interrupción durante más de diez siglos y es precisamente esta dilatada historia, en la que se superponen cambios, modas y gustos, lo que le da un extraordinario valor. El Alcázar resume la trayectoria de la ciudad de Sevilla uniendo arquitectura y paisaje, técnica y disfrute. Se trata ante todo de una creación destinada a la sorpresa y la fascinación.

La propuesta artística de Noches en los Jardines del Real Alcázar recorre en 75 conciertos las distintas edades musicales del Real Alcázar y por tanto las vivencias e impulsos creativos de la ciudad a lo largo del tiempo. Los programas seleccionados incluirán distintos periodos y líneas estilísticas en un espectro que abarca los más de mil años de vida en el Real Alcázar de Sevilla, desde la Edad Media a nuestros días; de las nubas de al-Andalus a las nuevas voces flamencas; de los ritmos eléctricos del Oriente próximo o las corrientes musicales del Atlántico.
 
Hasta cuarenta y dos programas que representarán la historia de la Música occidental en su extensión, incluyendo periodos y géneros como la Música medieval de las Tres Culturas, el Renacimiento, el Barroco, el Clasicismo, el Romanticismo, los Nacionalismos, el Impresionismo, las Músicas del Mundo, el Jazz, el Blues o el Flamenco.
 
Para más información y para saber el calendario de las actuaciones PINCHE AQUÍ.

sábado, 20 de junio de 2015

¿Una tapa? . . .

Las tapas son las reinas de la gastronomía actual española. Pero, ¿cómo nació esta singular forma de comer? ¿Qué camino han recorrido hasta ser lo que hoy son?
 

Origen

 
 
Las pequeñas cantidades de comida que se sirven en los bares para acompañar a la bebida se conocen popularmente como tapas. El uso de este vocablo como sinónimo de aperitivo tiene un origen incierto. Hay quienes aseguran que surgió a raíz de una anécdota protagonizada por Alfonso XIII en su visita a Cádiz. Antes de regresar a palacio, el monarca se detuvo en el Ventorrillo del Chato, venta que aún existe en la playa que lleva su nombre, entre Cádiz y San Fernando.

Alfonso XIII pidió una copa de vino de Jerez, pero no se percató de que un remolino de viento que se coló en el local amenazaba con llenar de arena de playa el catavinos real. Para evitarlo, un avispado camarero se precipitó a cubrirlo con una loncha de jamón.

Cuando el rey fue a dar un sorbo, preguntó con sorpresa: "¿Qué es esto?". El mozo le contestó:
 
"Perdone mi atrevimiento Majestad, le he puesto una tapa para que no entre arena en la copa".
 
Alfonso XIII se comió la loncha de jamón y requirió que se le sirviera otro Jerez, pero "con otra tapa igual". Todos los presentes rieron el ingenio real y emularon al rey pidiendo lo mismo.
 

¡Una tapita! señal de identidad.

 
Se han convertido en la seña de identidad de la gastronomía andaluza y española y en uno de los elementos más exportables de nuestra esencia. Los más reconocidos chefs pugnan por elaborar las más sofisticadas y sabrosas y los turistas de todo el mundo que visitan el país no pierden la oportunidad de deleitar sus paladares con un buen abanico de ellas.
 
Frente a los platos de comida tradicionales, las tapas presentan varias ventajas: son más ligeras, rápidas de hacer y permiten comer una gran variedad de alimentos en una sola sentada.
Aunque al principio las tapas se reducían a lonchas de chacinas, quesos, aceitunas o frutos secos, hoy son objeto de la cocina más elaborada. Cocineros como Ferrán Adriá han encontrado en la tapa otra expresión de su quehacer culinario. Las más originales y novedosas tapas de diseño se suman a las de guisos, montaditos, etc. La variedad de las mismas es amplísima.

Su precio, más bajo que el de un plato de comida al uso, es otra de las ventajas que presentan las tapas. Y aunque hace años las tapas se comían antes de la comida principal, actualmente,  suponen en sí misma la comida saciando el hambre de los comensales.

La dimensión social de las tapas es, finalmente, uno de los mayores atractivos de las mismas. “Tapear” se ha convertido en uno de los entretenimientos principales en España. La dilatación de la comida entre tapa y tapa favorece la conversación, la digestión y las relaciones sociales.
 
Todo un lujo gastronómico al alcance de todos.
 

miércoles, 6 de mayo de 2015

Écija, la ciudad de las torres y de las 7 rutas.

A poco menos de 1 hora y rodeada de pequeñas colinas, nos encontramos con Ecija, ciudad declarada conjunto histórico-artístico, casa de “la segunda Giralda”, patios que te dejarán boquiabierto, iglesias, museos y por supuesto sus torres, las más bonitas de Andalucía y un símbolo del skyline de esta ciudad.
 
Descubre una de las ciudades con más historia de la provincia de Sevilla a través de 7 rutas temáticas para todo tipo de viajeros, desde gastronomía a historia, de leyendas a paseos a caballo.
 
Ecija, una ciudad maravillosa que os invitamos a descubrir a través de 7 rutas temáticas con las que descubrir y disfrutar de la belleza de la ciudad paso a paso, a cada esquina, en forma de miradores, cúpulas o columna romana. ¡Tomad nota!
 
 
 
 

Ruta "Descubriendo Ecija"

A lo largo de esta ruta, podremos descubrir el arte, historia, anécdotas y leyendas de Ecija, acompañados por un guía de la ciudad que nos permitirá conocer la esencia de la ciudad y tener una visión completa de ella gracias a sus explicaciones, curiosidades y secretos.
 

Ruta de "los poemas"

Muchas plazas, calles y rincones de Ecija, inspiraron a numerosos artistas literarios a la hora de componer sus obras, de modo que, ¿qué os parecería hacer un recorrido por todos esos lugares acompañados de la recitación de los poemas que inspiraron esos sitios? Sería genial, ¿verdad?
 

Ruta medieval, renacentista y neoclásica

Esta ruta temática te propone un recorrido por los vestigios de las diferentes épocas que se conservan de la ciudad desde la época romana para conocer la historia de la ciudad en la edad media, el renacimiento y la etapa neoclásica.
 

Ruta de "los palacios"

La Ruta por los Palacios nos transportará al tiempo en el que la nobleza astigitana comenzó a levantar casas señoriales como signo de poder. La ruta la comenzaremos desde el palacio de los marqueses de Benamejí, cuya fachada y patios os alucinarán.
Este palacio a día de hoy alberga el Museo Histórico Municipal, donde podremos disfrutar de espléndidos mosaicos y esculturas como la Amazona Herida y una interesante colección de piezas prehistóricas, una singular pieza de oro tartésica llamada la “Placa de Écija” y numerosas piezas de la época romana e islámica como capiteles y mosaicos.
 
La ruta continuará por las casas palacio de los Santaella y por el admirado palacio de los marqueses de Peñaflor, que os sorprenderá por su espectacular fachada curva, recorrida por “el balcón largo” repleta de pinturas al fresco.
 
Impresionante, ¿verdad? Pues aquí no termina la ruta, aún os faltaría visitar el palacio de los Palma, cuyo interior, perfectamente conservado, os permitirá contemplar la decoración y el mobiliario de un edificio palaciego de la época.
 

Ruta "Ciudad del Caballo"

Otra de las posibilidades más originales que giran entorno a Ecija es la de vivir la ciudad de la mano del mundo ecuestre.
 
La ciudad de Ecija es famosa por sus yegüadas, que han dado alguno de los mejores caballos pura raza español, árabe y anglo-árabe y es por ello por lo que no te resultará difícil el poder disfrutar de una preciosa ruta en alguno de los mejores caballos tanto por el entorno de Ecija, como por la propia ciudad, recorriendo las callejas, plazas y calles principales.
 

Ruta teatralizada "Astigi renace"

Esta ruta recorrerá todo el legado romano de la ciudad de Ecija y se nos presentarán cada uno de los monumentos a través de una teatralización de la época que amenizará cada una de las explicaciones de una época de gran esplendor donde Astigi se alzaba como capital de un amplio territorio.
 

Ruta gastronómica

Con esta ruta podréis descubrir en un mix perfecto, los aromas y sabores tradicionales propios de la cocina ecijana junto a su patrimonio artístico.
 
Esta experiencia une arte y sabor y nos permitirá degustar los sabores tradicionales de Écija a la vez que visitamos algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad entre tapa y tapa, empezando por un mollete ecijano para desayunar, siguiendo por los bizcochos del convento de los marroquíes para continuar con tapas y platos que te harán ver la ciudad otra forma.
 

Ruta en kayak y rafting por el Genil

Probablemente la alternativa más refrescante y sorprendente de Ecija!
Recorrer el tramo del Genil a su paso por Ecija, en kayak o rafting, te hará vivir una jornada de adrenalina de la forma más emocionante. Echa un ojo al reportaje que dedicamos a esta experiencia y anímate a probarla.
 

Ruta de leyendas

¡Sin duda la ruta de los curiosos! A través de esta interesante ruta por Ecija descubriremos rincones y callejuelas típicas de la ciudad a través de las leyendas que a lo largo del tiempo se han transmitido de generación en generación.
Se contarán historias mágicas, legendarias, romances, curiosidades e incluso algún crimen que otro que dará ese puntillo de misterio a la visita.
 

¿Cómo y cuándo realizar cada ruta?


Ruta “Descubriendo Ecija”: El primer Domingo de cada mes de 11:00 a 14:00 h.
Ruta “De los Poemas”: Tercer Domingo de cada mes. De 10:30 a 13:30 h.
Ruta “Medieval, renacentista y neoclásica”: Cuarto Domingo de cada mes a las 11:00 h.
Ruta “De los Palacios”: Tercer sábado de cada mes. De 10.30 a 13.30 h.
Ruta “Gastronómica”: Tercer Sábado de cada Mes. De 10:30 a 13:30 h.
Ruta “De leyendas”: Cuarto sábado de cada mes. De 17:30 a 19:30 h.
 
Para más información sobre cada ruta y de la propia ciudad pinche AQUÍ, TURISMOECIJA.COM

martes, 28 de abril de 2015

Esa ruta de los pueblos blancos...

La primera gran ruta turística del sur de España nació a lo largo del siglo XIX en los libros de los viajeros románticos. Obsesionados por el orientalismo, por las leyendas de amores contrariados, por la presencia de bandoleros buenos y gobernantes malos, aquellos viajeros extranjeros (ingleses y franceses sobre todo) marcaron sobre el rugoso mapa de Andalucía un apasionado itinerario entre Cádiz y Málaga al que estaban llamados todos aquellos que presumieran de poseer un espíritu aventurero.
La ruta daba la espalda al océano y a la mar, y se adentraba tierras adentro por la aspereza de las sierras y los barrancos, por mitad de un luminoso paisaje vertical que los pintores y grabadores de la época llevaron a sus cuadernos y sus libros de dibujo. La Ruta de los pueblos blancos comienza en Arcos de la Frontera y termina en Ronda. O al revés. La emoción, de una u otra forma, es la misma.
 

 

 

 

Arcos de la Frontera

La ciudad más blanca de Cádiz es Arcos de la Frontera y ha ejercido a lo largo de la historia como prototipo perfecto de la gran ruta. Su barrio viejo es una maraña de calles estrechas, de plazas mínimas y casas encaladas. En la plaza del Cabildo se levantan los edificios principales de la ciudad.
A ella asoman el castillo que en otro tiempo fue árabe y la iglesia de Santa María, el templo principal, que comenzó siendo gótica y abrazó con el tiempo otros estilos hasta convertirse en uno de los monumentos artísticos más importantes de la provincia de Cádiz. El balcón de la plaza es un mirador deslumbrante, una de las azoteas principales de Andalucía. En Arcos, antes de emprender la ruta, hay que visitar la iglesia de San Pedro o el convento de la Caridad, cuya elegancia barroca evoca la arquitectura colonial de Perú, Bolivia o Colombia.
 

Grazalema

Grazalema es el corazón de la ruta, un singular trozo de la geografía sureña que en otros muchos méritos ostenta el honor de ser el lugar donde más llueve de España. Por sus sierras la naturaleza ha legado rarezas botánicas como el pinsapo, un abeto prehistórico único en la península del que tan solo quedan algunas manchas en esta área protegida de la provincia de Cádiz y en la vecina Sierra de la Nieves, al sur de Ronda.
Pero no es solo la belleza de su exaltada naturaleza lo que llamó la atención de aquellos caminantes del XIX. La ruta se adentra por algunos de los pueblecitos más bellos del sur, donde la arquitectura tradicional conserva la escala del hombre, la medida del tiempo y el respeto escrupuloso por el entorno. Los pueblos blancos de la sierra de Grazalema son copos de nieve por mitad de un paisaje de explícito verdor. Los pueblos evocan en sus nombres su pasado andalusí y el continuo conflicto medieval por fijar endebles fronteras. Olvera, Setenil, Benaocaz o Benamahoma son algunos de ellos.
 

Zahara de la Sierra

También lo es Zahara de la Sierra, cuyo caserío descansa a las faldas de un alto risco coronado por un torreón de época nazarí. Su semblante blanco y vertical se refleja en las aguas color turquesa del pantano que lleva su nombre y el de la vecina localidad de El Gastor. Sus casas, sus empinadas e imposibles cuestas, sus casas encaladas por primavera son una herencia directa de su pasado árabe. Las puertas son mínimas y las ventanas están enrejadas hasta el suelo.
Al lado de estas casas populares hay otras que evidencian un mayor boato, casonas de rancio abolengo situadas la mayoría en la calle Ancha, espigada y serpenteante, abierta a miradores desde donde advertir la presencia constante del pantano y que acaba a los pies de la iglesia parroquial consagrada a Santa María de la Mesa.
 

Ronda

Villaluenga del Rosario y Benaocaz anuncian la proximidad de la ciudad de Ronda. Atrás quedan las rugosas y ásperas sierras. El paisaje comienza a suavizarse. De pronto aparece Ronda, sesgada por un violento navajazo. El Guadalevín, al que los árabes le dieron el dulce nombre de "río de la leche", amputa en dos la ciudad.
 
Al principio, el río desciende con docilidad hasta que sus aguas hocican en los farallones de roca que se levantan como sombras a los lados del tajo. Al final, el agua se despedaza en mil partículas, dibujando una elegante cola de caballo que termina perdiéndose entre los cauces y las orillas. De esta forma, Ronda queda dividida en dos: La ciudad vieja y la ciudad nueva.
El Puente del Tajo, proyectado en su día por Juan Martín de Aldehuela, une las dos ciudades desde la segunda mitad del siglo XVIII. Noventa y tres metros lo separan del lecho del río. La ciudad aristócrata está apresada en la plaza de la Duquesa de Parcent. A un lado queda el ayuntamiento. Sus dos plantas están enmarcadas por deliciosas galerías con arcos de inspiración mudéjar. A su lado se alza la capilla barroca de Santa María Auxiliadora. Metros más allá, un convento habitado por hermanas clarisas. Y presidiéndolo todo la Colegiata de Santa María, uno de los edificios más sobresalientes del vasto patrimonio rondeño.