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jueves, 17 de marzo de 2016

Caminos de Pasión, la Semana Santa de Andalucía.

La Semana Santa es una fiesta religiosa que da significado a Andalucía. Es aquí donde se presume que nació y es aquí donde Semana Santa y ciudades y pueblos son solo uno. Gracias a ella podemos encontrar barrios enteros que se han formado dando nombre a hermandades, o incluso formas de vida. Es innegable el potencial cultural que tiene la Semana Santa en nuestra tierra.

Hay muchas Semanas Santas por toda Andalucía, a cual más bella. Sevilla madre y maestra, Málaga señorial de tronos, Granada gitana y cofrade, Huelva marinera, Cádiz noble y peculiar, Córdoba musulmana y cristiana, Jaén distinta y bella y Almería joven y admirada. Cada una a su forma, eso es lo que hace grande a la Semana Santa andaluza. Pero aparte de las ciudades capitales de las provincias, existen los pueblos, en los que se esconde una bella y única Semana Santa, muy arraigada a las familias de cada localidad.

martes, 29 de septiembre de 2015

Esa Andalucía que enamoró a los románticos...

Los bandoleros, contrabandistas y flamencos son protagonistas principales de la atmósfera legendaria que envuelve a la Andalucía romántica. Personajes como José María El Tempranillo o lugares como la Cueva del Gato forman parte de esta mitología.
 
El romanticismo eligió Andalucía y la reinventó. Su paisaje montañoso y multicolor, sus recónditas y arriesgadas sendas, sus misteriosas ruinas, el trazado árabe de sus pueblos y ciudades, y, sobre todo, su ambiente vivo y popular atrajeron la sed de aventura y la moda viajera de unos europeos que huían del racionalismo y la modernidad.
 
Ingleses, franceses y alemanes navegaron y cabalgaron a lo ancho y largo de Andalucía, en busca de contrastes y exotismo. No todos los viajeros eran iguales, sin embargo. Muchos preferían aquellas rutas que, además de mostrar atmósferas pintorescas y monumentos relevantes, eran seguras y contaban con transportes regulares.
 
Los libros de viajeros y las guías, que por aquella época empiezan a publicarse en Europa, orientaban sus itinerarios. Otros, por el contrario, optaban por sendas menos convencionales, en las que, a cambio de sufrir mayores incomodidades y peligros, tenían acceso a un mundo singular e inexplorado.
 
Tampoco toda Andalucía despertaba igual expectación. La sensibilidad romántica pone de moda unos monumentos y paisajes, y se desinteresa por otros.
 
Las ruinas y la arquitectura árabe y medieval son los reclamos de estos hombres que añoraban la recuperación del pasado a través de lo imaginario ; de igual modo, el paisaje agreste y duro, el precipicio, la montaña y, en definitiva, la atracción del abismo y la libertad de lo bravío, del campo sin rotura ni delimitar, son sus medios predilectos.
 

De Sevilla a Granada. Ruta de Washington Irving.

 
Esta ruta recorre los pasos que en 1829 siguió el escritor romántico y diplomático norteamericano Washington Irving, fascinado por la riqueza y el exotismo de la civilización hispano-musulmana. Una arteria de comunicaciones establecida muchos siglos antes, que, en la Baja Edad Media, sirvió de vía comercial entre el sur peninsular cristiano y el reino nazarí de Granada. Ruta que, como otras, tuvo un marcado carácter fronterizo. De tregua en tregua, salían para Granada desde las campiñas sevillanas productos agrícolas y ganado, que se trocaban por especias, colorantes, paños y sedas. En sus etapas, el itinerario atraviesa tierras cargadas de una extraordinaria riqueza paisajística y monumental, parajes, pueblos y ciudades repletas de evocaciones históricas, legendarias y literarias. El trayecto une las capitales de las dos Andalucías tradicionales, la Baja y la Alta; dos llanuras, la Campiña y la Vega, separadas por un sugerente viaje accidentado. El camino oscila entre Sevilla y Granada, las dos estaciones obligadas del tour romántico que desde los albores del siglo xix proyectó la imagen de Andalucía en Europa, atrayendo una multitud de artistas, escritores, curiosos y todo tipo de viajeros.
 
La ruta de Washington Irving se ciñe básicamente al trayecto, de unos 250 km., de la autovía A-92 entre Sevilla y Granada por Antequera. Realiza, además, algunas incursiones a los lados de este eje central: al principio, por el norte, se acerca a Carmona, Marchena y Écija; más adelante se desvía en dirección a Montefrío e Íllora, también al norte; por último, visita Alhama de Granada, unos kilómetros al sur de la A-92.
 
 

jueves, 13 de agosto de 2015

Esos secretillos que guarda Cabo de Gata.

Hace poco más de medio siglo, Juan Goytisolo recorría la comarca de Níjar y, al acercarse a Agua Amarga, anotaba que era “la tierra más pobre de España”, en la que solo había “lagartos y piedras”. Hoy, milagros del turismo, Agua Amarga es el pueblo más deseado de la costa almeriense, con hoteles-cortijo de diseño, clubes de hípica y buceo, spas y otras delicadezas que hubieran resultado incomprensibles para los cuatro pes-cadores que vivían antaño. De aquella antigua aldea dedicada a la almadraba, quedan unas cuantas calles y costanillas bien conservadas en el centro y las barcas varadas en la playa del pueblo. No es esta, sin embargo, la playa más bella de Agua Amarga, sino la cala de en medio.
 

Cala de Enmedio.

Una pequeña ensenada escondida a un kilómetro y medio, hacia el sur, que hechiza al visitante por sus arenas y rocas blanquísimas, las cuales sacan a relucir los colores más llamativos de la paleta marina: turquesa, esmeralda, verde botella..., y donde resulta obligado ponerse unas gafas para bucear en estas aguas de fantasía.

Para llegar a la cala de Enmedio hay que andar media hora desde Agua Amarga, subiendo por la calle Depósito y luego por el cerro del Cuartel. Es una senda sencilla, bordada de tomillos, lirios y siemprevivas, que conduce sin pérdida posible hasta la playa perfecta: 130 metros de arena brillante, flanqueados por acantilados cóncavos y ex-tensas plataformas de calizas arrecifales, tan blancos que el observador podría creerlos de hielo, si ésta no fuera la esquina más árida y ardiente de la península Ibérica.




Ruinas del Cargadero Mineral y Playa de los Muertos.

Otro lugar cerca de Agua Amarga que es una muy buena idea visitar (a pie o en coche) son las ruinas del cargadero de mineral que hay camino de Carborenas, donde se embarcaba el hierro transportado hasta aquí en ferrocarril desde las minas de Lucainena, en la Sierra Alhamilla, y que estuvo en funcionamiento de 1896 a 1942. La vista es bárbara, sobre todo al atardecer. Tampoco está mal lo que se ve desde el faro de Mesa Roldán, que se alza desde 1863 entre Agua Amarga y Carboneras, a más de 200 metros sobre el mar. Más al norte, ya casi llegando a Carboneras, se encuentra la playa de los Muertos: un kilómetro de menuda grava blanca asombrosamente rectilíneo, por el que sienten una misteriosa querencia los cuerpos de los náufragos, de ahí su nombre.
Una ruta espectacular en coche, desde Agua Amarga, es la que recorre todo el litoral volcánico del parque natural del Cabo de Gata: 40 kilómetros de playas solitarias, molinos de viento y blancos pueblos de aire moruno.

 

 

 

Mirador de la Amatista, la Isleta del Moro y... San José.

Un cambio de rasante brutal, como de montaña rusa, conduce al mirador de la Amatista, tremendo despeñadero desde el que se dominan los 20 kilómetros de calas y promontorios que se suceden hasta la torre de la Vela Blanca, junto al cabo de Gata. Y una bajada fuerte y revirada, de segunda marcha, a la Isleta del Moro, la aldea de sabor más marinero de la comarca, con sus peñones gemelos llenos de gaviotas, sus barcas varadas en la orilla y su blanco caserío relumbrando sobre un fondo de palmeras.

Al final de nuestro camino, aparece San José, un lugar civilizado para estos desiertos, pero perfecto para tomarse una cañita con su tapa de jibia en salsa antes de continuar, ya por pista de tierra, hacia las famosas playas de los Genoveses, Barronal y Mónsul. Demasiado famosas y concurridas. No como la casi secreta cala de Enmedio.

viernes, 29 de mayo de 2015

Fiñana, hidalga y morisca...

Te presentamos 6 razones para que vayas a visitar este fin de semana el municipio de Fiñana (Almería), un buen plan sin duda alguna para ir concluyendo este mes de mayo y casi casi esta fantástica primavera.
 
 

La Alcazaba

Anterior al siglo XI, en la actualidad sólo quedan los cuatro torreones del sector occidental y norte, así como la Torre Vigía de la que fue una de las alcazabas que formó parte del sistema defensivo musulmán para controlar el acceso comercial al puerto de Almería, en dirección a la costa y al Marquesado del Zenete y a Guadix, como ciudad más cercana del interior.
 
En la actualidad, el Ayuntamiento de Fiñana ha posibilitado un acceso directo al monumento, al adquirir una de las propiedades que circundan los escasos restos que a día de hoy quedan de la Alcazaba, y se ha construido un Mirador panorámico con unas vistas privilegiadas.
 
Para saber más PINCHE AQUÍ.
 

El Aljibe Árabe

Su construcción data entre los siglos XII – XIV, es uno de los aljibes construidos en piedra mejor conservados de toda la provincial de Almería. Cuando apreciamos este edificio, podemos entender el potencial demográfico con el que contaba Fiñana en el periodo musulmán.
 
Se trata de un aljibe de planta rectangular cubierto por una bóveda de cañon construida en pizarra. Conserva la cimbra por donde entraba el agua, que era traída directamente  de Sierra Nevada.
 
También podemos apreciar en el centro de la bóveda de cañon pirámides truncadas a modo de tragaluces para la entrada de aire y la luz. Se ha usado como espacio para recoger el agua de lluvia cuando dejó de entrar agua desde la sierra.
 
Ha sido rehabilitado en el año 2004.
 
 

Mezquita Almohade

La Mezquita Almohade de Fiñana es de finales del siglo XII y principios del siglo XIII.
 
Según el análisis de las yeserias, la Mezquita Almohade de Fiñana se ha convertido en la actualidad en el único conjunto almohade peninsular que, a pesar del paso del tiempo y las agresiones sufridas, conserve el muro de la quibla y parte de la decoración que adorna la portada del mirhab, constituyendo el edificio más completo de todos los conservados de aquella época en nuestro país.
 
Fue declarado Monumento Histórico artístico de carácter nacional en el año 1983.
Cuando Fiñana pasó a formar parte de la corona de Castilla, éste fue el primer templo cristiano de la villa, recibiendo el nombre de la Iglesia de Santiago. Actualmente se la conoce como la Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
 
Si desea más información sobre la mezquita PINCHE AQUÍ.
 
 
 

Refugio de Ubeire

El Refugio Ubeire es para aquellos que le guste disfrutar de la naturaleza en estado puro, se encuentra a 1560 metros de altitud, en pleno corazón de Sierra Nevada y debajo del Cerro Almirez.
 
Podrás disfrutar de sus rutas de senderismo, de la vegetación y flora autóctona, así como la convivencia en familia o con tus amigos.
 
Posee 4 módulos con capacidad para 30 personas, dispone de luz eléctrica a través de placas solares y agua caliente.
 
Comparte zonas comunes tales como barbacoa, horno, cocina equipada y comedor.
 
Si desea adquirir más información le facilitamos estos enlaces:
 

Senderismo

Para los amantes de la naturaleza y del senderismo, Fiñana cuenta con varias rutas de senderismo:
 
Senderos lineales
–    La Ruta de los Molinos ( Molinillo Portero – Los Corrales)
          –    Distancia: 6 km con un desnivel de 250 metros
          –    Duración: 2 horas
          –    Grado de dificultad: Baja
 
 
–    El sendero de Ubeire (Los Corrales – Ubeire)
          –    Distancia: 15 km con un desnivel de 500 metros
          –    Duración: 4,5 horas más paradas
          –    Grado de dificultad: Baja
 
 
Senderos circulares
–    Fuente del Rosal (Ubeire – Ubeire)
          –    Distancia: 1,6 km
          –    Duración (ida): 40 minutos
          –    Grado de dificultad: Baja
 

Gastronomía

Hablar de la cocina típica fiñanera, es hablar de productos naturales, producidos en el municipio y sabiamente aderezados.
 
El plato más típico de Fiñana es la Zaramandoña, compuesta a base de calabaza pasada, pimientos secos, tomate pasado, aceitunas, cebolla, bacalao y una buena cantidad de aceite de oliva.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Écija, la ciudad de las torres y de las 7 rutas.

A poco menos de 1 hora y rodeada de pequeñas colinas, nos encontramos con Ecija, ciudad declarada conjunto histórico-artístico, casa de “la segunda Giralda”, patios que te dejarán boquiabierto, iglesias, museos y por supuesto sus torres, las más bonitas de Andalucía y un símbolo del skyline de esta ciudad.
 
Descubre una de las ciudades con más historia de la provincia de Sevilla a través de 7 rutas temáticas para todo tipo de viajeros, desde gastronomía a historia, de leyendas a paseos a caballo.
 
Ecija, una ciudad maravillosa que os invitamos a descubrir a través de 7 rutas temáticas con las que descubrir y disfrutar de la belleza de la ciudad paso a paso, a cada esquina, en forma de miradores, cúpulas o columna romana. ¡Tomad nota!
 
 
 
 

Ruta "Descubriendo Ecija"

A lo largo de esta ruta, podremos descubrir el arte, historia, anécdotas y leyendas de Ecija, acompañados por un guía de la ciudad que nos permitirá conocer la esencia de la ciudad y tener una visión completa de ella gracias a sus explicaciones, curiosidades y secretos.
 

Ruta de "los poemas"

Muchas plazas, calles y rincones de Ecija, inspiraron a numerosos artistas literarios a la hora de componer sus obras, de modo que, ¿qué os parecería hacer un recorrido por todos esos lugares acompañados de la recitación de los poemas que inspiraron esos sitios? Sería genial, ¿verdad?
 

Ruta medieval, renacentista y neoclásica

Esta ruta temática te propone un recorrido por los vestigios de las diferentes épocas que se conservan de la ciudad desde la época romana para conocer la historia de la ciudad en la edad media, el renacimiento y la etapa neoclásica.
 

Ruta de "los palacios"

La Ruta por los Palacios nos transportará al tiempo en el que la nobleza astigitana comenzó a levantar casas señoriales como signo de poder. La ruta la comenzaremos desde el palacio de los marqueses de Benamejí, cuya fachada y patios os alucinarán.
Este palacio a día de hoy alberga el Museo Histórico Municipal, donde podremos disfrutar de espléndidos mosaicos y esculturas como la Amazona Herida y una interesante colección de piezas prehistóricas, una singular pieza de oro tartésica llamada la “Placa de Écija” y numerosas piezas de la época romana e islámica como capiteles y mosaicos.
 
La ruta continuará por las casas palacio de los Santaella y por el admirado palacio de los marqueses de Peñaflor, que os sorprenderá por su espectacular fachada curva, recorrida por “el balcón largo” repleta de pinturas al fresco.
 
Impresionante, ¿verdad? Pues aquí no termina la ruta, aún os faltaría visitar el palacio de los Palma, cuyo interior, perfectamente conservado, os permitirá contemplar la decoración y el mobiliario de un edificio palaciego de la época.
 

Ruta "Ciudad del Caballo"

Otra de las posibilidades más originales que giran entorno a Ecija es la de vivir la ciudad de la mano del mundo ecuestre.
 
La ciudad de Ecija es famosa por sus yegüadas, que han dado alguno de los mejores caballos pura raza español, árabe y anglo-árabe y es por ello por lo que no te resultará difícil el poder disfrutar de una preciosa ruta en alguno de los mejores caballos tanto por el entorno de Ecija, como por la propia ciudad, recorriendo las callejas, plazas y calles principales.
 

Ruta teatralizada "Astigi renace"

Esta ruta recorrerá todo el legado romano de la ciudad de Ecija y se nos presentarán cada uno de los monumentos a través de una teatralización de la época que amenizará cada una de las explicaciones de una época de gran esplendor donde Astigi se alzaba como capital de un amplio territorio.
 

Ruta gastronómica

Con esta ruta podréis descubrir en un mix perfecto, los aromas y sabores tradicionales propios de la cocina ecijana junto a su patrimonio artístico.
 
Esta experiencia une arte y sabor y nos permitirá degustar los sabores tradicionales de Écija a la vez que visitamos algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad entre tapa y tapa, empezando por un mollete ecijano para desayunar, siguiendo por los bizcochos del convento de los marroquíes para continuar con tapas y platos que te harán ver la ciudad otra forma.
 

Ruta en kayak y rafting por el Genil

Probablemente la alternativa más refrescante y sorprendente de Ecija!
Recorrer el tramo del Genil a su paso por Ecija, en kayak o rafting, te hará vivir una jornada de adrenalina de la forma más emocionante. Echa un ojo al reportaje que dedicamos a esta experiencia y anímate a probarla.
 

Ruta de leyendas

¡Sin duda la ruta de los curiosos! A través de esta interesante ruta por Ecija descubriremos rincones y callejuelas típicas de la ciudad a través de las leyendas que a lo largo del tiempo se han transmitido de generación en generación.
Se contarán historias mágicas, legendarias, romances, curiosidades e incluso algún crimen que otro que dará ese puntillo de misterio a la visita.
 

¿Cómo y cuándo realizar cada ruta?


Ruta “Descubriendo Ecija”: El primer Domingo de cada mes de 11:00 a 14:00 h.
Ruta “De los Poemas”: Tercer Domingo de cada mes. De 10:30 a 13:30 h.
Ruta “Medieval, renacentista y neoclásica”: Cuarto Domingo de cada mes a las 11:00 h.
Ruta “De los Palacios”: Tercer sábado de cada mes. De 10.30 a 13.30 h.
Ruta “Gastronómica”: Tercer Sábado de cada Mes. De 10:30 a 13:30 h.
Ruta “De leyendas”: Cuarto sábado de cada mes. De 17:30 a 19:30 h.
 
Para más información sobre cada ruta y de la propia ciudad pinche AQUÍ, TURISMOECIJA.COM

miércoles, 18 de marzo de 2015

Entre olivos y castillos...

La ruta discurre por la provincia de Jaén y por parte de las de Ciudad Real y Granada. Sin embargo, nuestro recorrido se centra en su paso por Jaén. El itinerario persigue los testimonios de importantísimos hechos militares. Primero, la guerra entre los cartagineses de Aníbal y el Imperio Romano. Más tarde, entre musulmanes y cristianos, durante la Reconquista. Y finalmente, entre las tropas de Napoleón Bonaparte y el ejército español, durante la Guerra de la Independencia.
   
El recorrido de este itinerario que discurre por Jaén es el que posee la mayor parte de los monumentos. Para una visita completa se necesitarán al menos dos días, pues buena parte de ellos se encuentran en cerros y colinas apartados. Comenzaremos la visita junto al paso de Despeñaperros, el camino natural entre la Meseta castellana y Andalucía, en plena Sierra Morena.
 
Castillo de Santa Catalina. JaénMuy cerca tuvo lugar la Batalla de las Navas de Tolosa (1212), la última vez en que los reinos cristianos se aliaron para combatir a su enemigo musulmán. Al vencerlos, obtuvieron la llave para su entrada en tierras de Andalucía. De los enclaves importantes de aquel periodo se conservan las ruinas de los castillos de Castro Ferral (Santa Elena), de Navas de Tolosa (La Carolina) y de Vilches. También en este municipio se encuentran las ruinas del Castillo de Giribaile.
 
A continuación nos dirigimos a la ciudad de Linares, a una media hora en coche. Además de las ruinas del castillo urbano, en su término descubriremos el Castillo de Santa Eufemia, emplazado junto al asentamiento de la antigua Cástulo, una de las ciudades andaluzas más prósperas de la Antigüedad. De Cástulo era la princesa Himilce, que contrajo matrimonio con el general cartaginés Aníbal. En sus proximidades tuvo lugar la decisiva Batalla de Baécula, durante la II Guerra Púnica (208 a.C.), en la que los romanos vencieron a los cartagineses y tomaron el control de esta importante cuenca minera.
En la pedanía de La Tobaruela existe un notable Castillo-palacio del siglo XV. Llegamos después a Baños de la Encina, situada a unos 20 kilómetros. Su Castillo, fundado en el siglo X por los andalusíes posee una estampa magnífica, con sus catorce torres almenadas y la gran torre del homenaje.
 
AlcaudeteA unos 10 kilómetros hacia el sur se encuentra Bailén. En las llanuras de su entorno fue donde Napoleón Bonaparte sufrió su primera derrota importante (19 de julio de 1808) en las guerras que mantenía en Europa. La noticia de su derrota ante la coalición de españoles e ingleses al poco de iniciarse la Guerra de la Independencia (1808-1814) corrió como la pólvora por el Viejo Continente y destruyó el mito de la invencibilidad francesa.
Hemos abandonado ya las pendientes de Sierra Morena para adentrarnos en la campiña de Jaén. Las colinas onduladas y cubiertas de olivos hasta el horizonte han hecho que se la conozca como el “mar de olivos”. A lo lejos, veremos la ciudad de Andújar, a orillas del río Guadalquivir, que conserva parte de sus murallas medievales.
 
Cruzaremos después el gran río andaluz para dirigirnos a Arjonilla y a Arjona, situadas a unos 20 kilómetros. En la primera, el Castillo del Trovador Macías fue remodelado por la Orden de Calatrava, tras la Reconquista. Su nombre evoca antiguos amores románticos y desesperados entre el trovador y su amada. En Arjona, que conserva sus murallas de origen árabe, nació el primer rey nazarí de Granada, que reinó como Muhammad I.
 
Castillo de Santa CatalinaA continuación, Lopera, con su castillo construido por la Orden de Calatrava (siglo XIII), y Porcuna, que conserva de aquella época la imponente Torre de Boabdil, llamada así porque fue presuntamente prisión del último rey nazarí de Granada.
En el camino a Jaén, que está a unos 45 kilómetros de Porcuna, visitaremos lo que queda del Castillo del Berrueco (siglo XII). La capital jienense está presidida por la figura del Castillo de Santa Catalina, antigua alcazaba árabe transformada por los cristianos tras la conquista de la ciudad en el siglo XIII.
 
Ponemos proa al sur. En una media hora, alcanzaremos Torredonjimeno, donde nos encontramos de nuevo con un castillo musulmán (siglos XII-XIII) reformado por la Orden de Calatrava tras la conquista cristiana y convertido en palacio-residencia en el siglo XV. Muy cerca, Martos, la heredera de la antigua ciudad iberorromana de Tucci, con los restos de los antiguos castillos de la Peña y de la Villa.
Dejamos la capital del olivo (Martos) y, después de contemplar las ruinas del castillo de Víboras, nos dirigiremos a Alcaudete, conocida por sus mantecados y polvorones, dulces típicos españoles de origen árabe. Su castillo, que fue sucesivamente fortaleza musulmana, de la Orden de Calatrava y palacio-residencia, es uno de los mejor conservados de toda Andalucía.
 
Fortaleza de la Mota. Alcalá la RealÚltima visita antes de entrar en tierras de Granada: Alcalá la Real, a una distancia de poco más de 20 kilómetros. Su impresionante Fortaleza de la Mota no sólo constituía un complejo defensivo muy importante, sino que albergaba en su interior una verdadera ciudad musulmana: alcázar y mezquita mayor, zona residencial y área comercial.
 
 
Si desea tener más información sobre los castillos de Jaén y sus batallas, pinche AQUÍ.